| Flo's Flyer Boardtrack |
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| Escrito por Álvaro Cabezas - Michael Lichter | ||
Desde 1910, fecha en que se inaugura el primer board track o motordrome (Los Angeles Coliseum Motordrome en California), hasta cerca de los años ‘30, fecha en que empiezan a desaparecer, los circuitos ovales con piso de madera fueron testigos de la competición entre preciosos rígidos conmotores Harley-Davidson, Thors o Indian, entre otros. La Flo’s Flyer es, desde mi punto de vista, un homenaje estilizado y optimizado a las protagonistas de la competición de época. Vamos… ¡Un Board Track del siglo XXI en toda regla!
From 1910, when the first board track or motordrome was opened (Los Angeles Coliseum Motordrome in California), to around the ‘30s, when they began to disappear, the wooden-floored oval circuits bore witness to the competition between beautiful hardtails with Harley-Davidson, Thors or Indian engines. The Flo’s Flyer is, in my opinion, a stylized and optimized tribute to the stars of the old-fashioned competition. Come on… a proper 21st century board track! ![]() No es la primera vez que Custom Garage se hace eco de una creación salida de la sede de Sucker Punch Sally’s en Arizona. El motivo no es otro, como podéis observar, que la calidad, tanto en la fabricación, en los detalles como en la configuración propia, producto de la experiencia y el profundo conocimiento. Para realizar una moto de concepto claramente Boardtrack hay que ser, además de constructor, amante de la cooltura americana del motor. Cualquier información, tanto de libros, de revistas, de la net, como la que nos pueden ofrecer las personas mayores del sector nos vendrá bien para entender el sentido de los pilotos que tomaban las curvas de increíbles grados hasta velocidades de 120 millas por hora, para entrar primeros en la meta bajo la bandera, aun arriesgando su vida en el intento. De hecho, los periódicos de la época acabaron llamando irónicamente a los Motordrome, “murderdromes” en lo que fue el principio de su fin. La Flo’s Flyer es fallo cero, un meticuloso parto donde la artesanía ha jugado bien su papel principal. Un chasis con los grados perfectos de rake en su parte delantera, estudiado para que la corta horquilla de ballesta unto a la gran llanta mantenga su parte más baja horizontal al suelo, dejando el sitio exacto para los dos escapes, envueltos en cinta de amianto y rematados por unos cornetes colorbronce, todo un lujo de detalle. El manillar “racer” fusionado con la pieza que hace de tija se ve ajustado mediante un bulón de diseño excepcional. La carrocería, fabricada ex profeso, compuesta por un guardabarros trasero mínimo, con relieve central y reforzado mediante un sissy bar, una bomba con el aceite y un depósito mordido en su lado derecho, retomando las formas de los dos culatines Panhead style y que se apoya en la viga superior del cuadro en su parte más alta, como las de época, ha recibido un lifting antes de beneficiarse del precioso color blanco adornado por una bella mujer alada y un logo de Flo’s Flyer “number One” alado. Tiras de piel trabajadas rodean el tanque, forran el faro el asiento y su mini amortiguador, incluso un practico panel con un “1” alado repujado hacen discreto el paso de la cadena de la secundaria en el lado izquierdo y la pinza de freno en el derecho. La transmisión al aire deja ver el funcionamiento de la correa de la primaria, el cambio de velocidades es manual mediante la varilla perforada y guiada hasta el depósito en el lado izquierdo, mientras que en el derecho se descubre que es un motor Panhead, presumo S&S, con cárter de Pan-Shovel, arranque a patada, magneto para la chispa y unos mandos de pié en forma de ala, cuestión de proseguir con la línea. La tapa del filtro de aire, también artesanal, se parece más a un sello con escudo heráldico que su propia designación. Y así podríamos seguir indefinidamente hasta mencionar cada una de las partes que la componen. Astucia técnica, minimalismo visual y concepto Board Track para la Flo’s Flyer, un encargo de Progressive Insurance, una de las compañías de seguros de moto más potentes de Norteamérica que ha confiado en Sucker Punch Sally’s, la firma que desde 2002 Christian Clayton y su equipo han convertido en una de las reconocidas del planeta. This is not the first time that Custom Garage has talked about one of the creations to emerge from Sucker Punch Sally’s Arizona headquarters. The reason, as you can see, is quite simply the quality, in production, in the details, and in the configuration itself, thanks to SPS’s experience and profound knowledge. To make a real boardtrack concept bike, apart from being a bike builder, you have to be a lover of American motor ,culture. Any information, from books, magazines, the Internet, or that can be passed onto us from the sector’s older generation will help us to understand the how the riders felt when they were taking the incredible curves at speeds of up to 120 mph, to get to the finish flag, and risking their lives while doing it. Newspapers of the era ended up calling the motordromes, “murderdromes” in what was the beginning of their end. Flo’s Flyer is faultless; a meticulous creation in which artistry has played a lead role. The chassis with its perfectly angled rake in the front, is carefully designed so that the short leaf spring front fork and the large tire maintain the lowest part horizontal to the ground, leaving a perfect space for two exhausts, wrapped in asbestos tape and finished off with bronze cornets, a really luxurious touch. The racer handlebars, fused to the piece that acts as a stem, are adjusted using a beautifully designed bolt. The purpose-built body, features a minimal rear fender, with ridged center reinforced with a sissy bar. It also has an oil pump and a gas tank which has been molded on the right to follow the contours of the two Panhead-style cylinder heads, and which rests against the highest part of the upper beam, like those of the era. It was given a lifting before its beautiful white paint job, and features a beautiful illustration of a winged woman and the winged logo of Flo’s Flyer “Number One”. Pieces of crafted leather circle the tank, line the headlight, the seat and its mini-shock absorber, and even a practical panel with an embossedwinged “1” which hides the secondary chain on the left and the brake caliper on the right. Open transmission allows you to see the primary belt working. The gears are manual, using a perforated bar, leading to the tank on then left. Meanwhile, on the right you can see the Panhead engine, presumably S&S, with Pan-Shovel casing, kick start, a spark magneto and some wing-shaped foot pedals, carrying on the theme. The air filter cap, also crafted, looks more like a seal with a coat of arms than what it really is. We could go on and on, until we cover all of the parts. Technical astuteness, visual minimalism and a Board Track concept are what characterize Flo’s Flyer, a commission for Progressive Insurance, one of the biggest motorbike insurance companies in the USA. Since its beginnings in 2002, Christian Clayton and his team have made Sucker Punch Sally’s one of the most well known bike producers in the world. ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() |

















